Enagás invertirá 4.035 millones de euros en los próximos seis años, de los que 3.125 millones se destinarán al despliegue de infraestructuras con el hidrógeno verde como pilar de su crecimiento, lo que permitirá un crecimiento anual compuesto del EBITDA del 9,5% entre 2026 y 2030.
Enagás: el hidrógeno verde como pilar de su crecimiento
En la presentación de su Actualización Estratégica, se ha informado que del total de inversión —en un 83% elegible según la taxonomía de la UE hasta 2030 por su contribución al objetivo ambiental de mitigación de cambio climático—, 3.125 millones de euros se destinarán a ese despliegue de infraestructuras de hidrógeno renovable, que será el gran motor de crecimiento de la compañía.
En 2030 los activos de hidrógeno verde como motor de crecimiento de la compañía superarán a los de gas natural
Con este plan de inversiones, Enagás incrementará sus activos regulados entre 2025 y 2030, hasta cerca de 5.000 millones de euros. En 2030, los activos de hidrógeno de la compañía superarán a los de gas natural.
Cuatro nuevos tramos para la Red Troncal Española de Hidrógeno
Además, la compañía ha presentado cuatro nuevos tramos para la Red Troncal Española de Hidrógeno a la segunda convocatoria de los PCI, atendiendo a los resultados de la Call For Interest que lanzó en 2023. Esta ampliación de los primeros ejes de la Red Troncal Española de Hidrógeno supondrá 1.480 kilómetros de trazado adicional, con una inversión bruta estimada de 2.135 millones de euros. Esta inversión no se incluye en la Actualización Estratégica, ya que se realizará más allá de 2030.
Enagás crea también Scale Green Energy
Enagás crea también Scale Green Energy, filial que liderará el desarrollo de otras infraestructuras y servicios para la descarbonización en ámbitos como el CO2, bunkering de GNL y BioGNL, hidrógeno renovable para la movilidad y amoniaco verde.
Las infraestructuras de gas natural seguirán teniendo un papel fundamental, con un mayor volumen futuro de gases energéticos y picos crecientes de demanda eléctrica derivados de la mayor variabilidad por las renovables, del plan de cierre nuclear y del consumo de los centros de datos.

