27 febrero 2024

Aragón quiere sustituir los fertilizantes minerales por los orgánicos

Aragón fertilizantes orgánicos

Aragón quiere sustituir los fertilizantes minerales por los orgánicos y liderar el uso fertilizante de los desechos orgánicos convirtiéndolos en recursos estratégicos que impulsen una agroalimentación asequible, saludable y sostenible. La sostenibilidad económica y ambiental de la agricultura y de la ganadería aragonesa hace imprescindible y urgente la sustitución de los fertilizantes minerales por los fertilizantes orgánicos procedentes de los estiércoles y purines. Se trata de convertir un problema en una  oportunidad.

Así se ha dejado constancia en el arranque del primer encuentro internacional Renowagro “Recursos orgánicos para la sostenibilidad del sector agroalimentario”, organizado por las Cátedras del grupo Térvalis y el Gobierno de Aragón, e inaugurado por el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas y el Presidente de Aragón, Javier Lambán, además del director de Planificación Estratégica de Fertinagro Biotech, Sergio Atarés. Todos han coincidido en señalar que es “fundamental” ser autónomos en materia de producción alimentaria de una forma sostenible y asequible. En esto la fertilización orgánica es “clave”.

Colaboración público-privada

Igualmente, han apostado por la colaboración público-privada para poner en común iniciativas que pongan en práctica soluciones desarrolladas a través de la investigación. En este sentido, el presidente Lambán ha adelantado que será la comarca de las Cinco Villas la que ponga en marcha esta experiencia. Los protocolos de actuación podrán estar configurados en un mes con el fin de llevar a cabo una fabricación distribuida.  Es decir, la que se desarrolla in situ, a pie de producción de estiércoles. Para de esta manera sincronizarlos con las necesidades de los suelos y cultivos del territorio donde se consumen. Se busca, dentro de la lógica de la economía circular, evitar el mayor coste económico y ambiental del uso de los transportes. Además, de aprovechar los recursos endógenos, ha explicado Sergio Atarés.

Igualmente, el presidente Lambán ha añadido que hay que “rematar” una tarea de pedagogía. Hay que introducir en el mundo agrario y ganadero nuevas fórmulas de entendimiento. La ganadería y la agricultura son complementarias y sus propósitos, ajustables en beneficio propio.

Para ello, ha propuesto formalizar una iniciativa de extensión de las prácticas y conocimientos, es decir, aplicar los conocimientos adquiridos, buscando aliados (sobre todo cooperativas), al tiempo que se generan las normativas apropiadas a nivel autonómico, estatal y europeo.

Para el ministro Luis Planas, “Aragón está en la vanguardia europea” y muestra el camino en este desafío. Recuerda que pasar de una economía lineal a una circular contaba con razones de sostenibilidad, a las que ahora se suma el objetivo de garantizar la soberanía alimentaria en momentos de turbulencias mundiales con repercusiones en los precios de los alimentos. De hecho, España presidirá en el segundo semestre del próximo año la Unión Europeo y el ministro tiene en su hoja de ruta abordar esta cuestión.

Puesta en común

El congreso Renowagro se ha celebrado ayer y hoy día 15 de noviembre en Zaragoza. Ha tenido como objetivo principal compartir las visiones de las administraciones públicas, la comunidad científica internacional y los agentes económicos y sociales en uno de los aspectos claves de esta transición alimentaria, como minimizar los recursos fósiles que hoy se emplean en la producción agroalimentaria, a la vez que se mantiene la productividad y calidad para conseguir alimentos sanos y asequibles.

Durante el cónclave, se ha analizado la solución de la recirculación de los diferentes recursos orgánicos que se encuentran en toda la cadena de valor, así como la riqueza tanto en composición orgánica como en composición biológica de los mismos. El consejero de Agricultura, Ganadería y Medioambiente, Joaquín Olona, abrió la primera de las conferencias sobre el desafío del nitrógeno. Esta conferencia se enfocó dentro de la esfera social, económica y ambiental de la problemática de los purines.

Aragón, consciente de su relevancia agro-ganadera, así como el carácter estratégico de su sistema agroalimentario,  10% del PIB y el 12% del empleo, quiere asumir el liderazgo. Este hecho exige impulsar la urgente y profunda revisión del modelo vigente de producción de nutrientes y su aplicación al suelo y a los cultivos. La insostenibilidad socioeconómica y ambiental de los modelos vigentes ha quedado constatada. Un cambio que nos permita seguir creciendo en el desarrollo económico y territorial de la Comunidad.

Todo ello, sabiendo, que la trascendencia del propósito supera con creces las posibilidades y capacidades de una Comunidad Autónoma, pero que no ha de impedirle el impulso de cuantas iniciativas empresariales están ya surgiendo, como es el caso de Térvalis; así como de políticas ya esbozadas mediante acuerdos estratégicos con el propio sector, como son las recientes declaraciones “Aragón, de granero a despensa” y “Reducción de las emisiones difusas” o de normas autonómicas ya adoptadas, como es el caso del Decreto 53/2019 de purines y su posterior desarrollo. Todo ello para contribuir a asegurar una agroalimentación asequible, saludable y renovable.

Proyecto piloto

La transición alimentaria no debe abordarse solo desde la aplicación de nuevas tecnologías en las cadenas de valor actualmente configuradas. Hay que fomentar la innovación desde un punto de vista social, creando nuevas relaciones público-privadas entre los diferentes agentes del sistema alimentario.

Dentro de este nuevo espacio de colaboración, ha nacido el encuentro internacional Renowagro, así como un nuevo proyecto de demostración impulsado por Térvalis y el Gobierno de Aragón llamado N-Circular Aragón, que se presentará en dicho encuentro, y en el cual están representados agentes decisivos en la cadena de valor de la agro-ganadera (Vall Companys, Federación de Cooperativas Agroalimentarias de Aragón, Asociaciones Agropecuarias Comarcales y Fertinagro Biotech), cuyo objetivo fundamental es reducir al máximo la dependencia de fertilización mineral fósil en la producción agropecuaria de una comarca de Aragón. En este proyecto se testarán diferentes tecnologías para que el aprovechamiento de los purines permita aumentar la salud de los suelos de esta comarca. Para, de este modo, producir alimentos de una forma más sostenible.

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