23 junio 2024

Las granjas ecológicas aprovechan los recursos naturales para ir a un modelo de economía sostenible

Instalaciones del Cantero de Letur en su apuesta por una economía sostenible

La firma española de referencia en la producción de lácteos ecológicos, Cantero de Letur, lleva más de 20 años trabajando en un modelo de economía sostenible centrado en el bienestar de los animales y la protección del medioambiente. El objetivo: aprovechar los recursos naturales para lograr granjas más sostenibles con mejores índices de eficiencia energética.

Un modelo de economía sostenible

El compromiso medioambiental de Cantero de Letur ha derivado en la instalación de paneles fotovoltaicos que producen 288.000 kW/año de energía solar fotovoltaica para aplicar un modelo de economía circular. Este sistema permite que la fábrica cuente con 230.000 kW al año de energía sostenible, lo que representa el 17% del total que necesita para su funcionamiento. Por su parte, permite que ambas granjas (cabras y vacas) ser autosuficientes en un 30%, al garantizarle alrededor de 35.000 kW y 19.000 Kw al año, respectivamente.

Las placas solares logran que el 30% de la energía utilizada por las granjas sea sostenible

De este modo, las placas solares logran que el 30% de la energía utilizada por las granjas sean sostenible y se obtenga de manera ecológica, hecho que, junto con la producción fotovoltaica de la fábrica, permite evitar la emisión innecesaria de hasta 200 toneladas de CO2 al año.

Aprovechar el agua de la lluvia

Las instalaciones situadas en Letur también están preparadas para aprovechar el agua de la lluvia. Más concretamente, la granja dispone de un sistema de captación de aguas pluviales que comienza en sus cerca de 8.000m² de tejados, en los que se recupera el agua de las precipitaciones para posteriormente almacenar un millón de litros de agua que se utilizarán en el regadío o en la limpieza de los animales.

Asimismo, la compañía dispone de un complejo sistema de tuberías que le permite recuperar el agua del enfriamiento y bombearla hasta un polígono ganadero cercano para el sustento de los animales, ahorrando de este modo hasta 13.000 m³ de agua potable al año.

También se aprovecha el calor generado por los sistemas de refrigeración de leche para calentar agua utilizada en la fábrica y así reducir el consumo de combustible fósil y la huella de carbono. Cabe destacar que cerca de un tercio del consumo energético de una granja proviene del sistema de ordeño, siendo el momento del ordeño y el inmediatamente posterior, los procesos que requieren más energía. En esta fase, la leche está a 35ºC y debe ser enfriada rápidamente para garantizar su calidad y mantener las propiedades.

Favorecer una economía circular y sostenible

Todas estas cualidades destinadas a favorecer una economía circular facilitan la gestión de una granja que se ubica en una finca de 300 hectáreas, que alterna zonas de monte bajo con campos de siembra de cereal que se utilizarán para el pastoreo de cabras. El objetivo es garantizar la calidad de sus productos y dar un trato de excelencia a los animales; hecho por el cual sus instalaciones duplican las zonas disponibles que exige la normativa ecológica para el ejercicio de los animales. Todo ello en una privilegiada ubicación del sudeste peninsular salpicada con las formaciones rocosas de la sierra del Segura.

Extraer los máximos recursos posibles de la naturaleza

Pablo Cuervo-Arango, director gerente de Cantero de Letur resalta: “Vivimos en un ecosistema finito que hay que cuidar para que nos siga aportando un entorno saludable en el que desarrollar nuestras vidas. Por este motivo, uno de nuestros principales objetivos ha sido desarrollar un modelo sostenible en el que podamos extraer los máximos recursos posibles de la naturaleza”.

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